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Curación del susto según la medicina natural

  • 10 ago 2019
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: 8 jun 2024


Nuestros ancestros entendían que ciertas enfermedades psicosomáticas como traumas, estrés y depresión, era una especie de división del ser mismo, una dicotomía. De hecho, en la actualidad, se dice que una persona deprimida o traumatizada perdió el ánimo, es decir, literalmente, el alma, palabra que en castellano viene del latín antiguo anima. Por lo tanto, cuando alguien dice que una persona perdió el ánimo, hace una referencia similar a la que hacían nuestros ancestros.


Los curanderos entonces realizan una ceremonia en la cual hacen un llamado al alma de dicha persona para que regrese a la unidad con su cuerpo físico. Esta situación es llamada susto y hace referencia a los trastornos por estrés, traumas que una persona pueda tener, miedos y depresión.


El susto, si utilizamos el término tal cual lo conocen los ancestros, puede referirse a trastornos por traumas, estrés, ansiedad, los cuales pueden conducir a daños psicológicos, físicos y espirituales en una persona de cualquier edad. El evento que causa el susto puede haberse dado en un tiempo distante y los síntomas revelarse de manera reciente o el paciente haber vivido con ellos por muchos años, acostumbrándose a una vida infeliz o pueden ser eventos recientes. Haber estado en medio de una guerra o violencia, sufrir de tortura, haber sido víctima de acoso sexual o haber sobrevivido un accidente, pueden causar trastornos serios en una persona. Pero también vivir una vida de mucho estrés, preocupación por la situación social, preocupación por los seres queridos, haber sufrido el rechazo y muchas otras razones, conducen a una persona a la depresión. La persona comienza a tener pensamientos obsesivos, no le encuentra sentido a nada e incluso piensa en terminar con su vida.


Una impresión fuerte puede causar trastornos y depende también del tipo de personas. Los niños son más susceptibles a adquirir el susto que los adultos y en sí, cada persona, dada sus circunstancias sociales, culturales y su carácter, puede adquirir el susto de manera más fácil que otras.


Los síntomas físicos pueden presentarse en dolores de cabeza, diarrea, fiebre, náuseas y escalofrío. Muchas veces estas personas acuden a un doctor, el cual no encuentra ninguna razón verificable de la enfermedad, lo cual la pone como una enfermedad psicosomática. Prescripciones médicas muchas veces de drogas incorrectas, pueden terminar por empeorar la situación.


Un buen curandero es cercano al paciente y tratará de comprender la razón del susto. La manera en que recibe al paciente es muy importante, porque este debe sentir desde el principio que su problema tiene toda la importancia que se merece y que es real, no un producto de su imaginación. Los métodos de sugestión hacen parte del tratamiento y en ello los curanderos deben ser expertos, conocer bien los diferentes ritos y maneras de curar de acuerdo a sus propias costumbres culturales. Esto tiene que ver con la hipnosis, porque el curandero debe llamar el espíritu de dicha persona para que regrese.


El paciente debe proveer al curandero con unas ofrendas, las cuales deberán ser cremadas como homenaje a los ángeles. Estas ofrendas varían de acuerdo a cada cultura, pero en general tienen que ver con productos de la Madre Tierra. En muchos pueblos, la curación del susto se hace en un lugar secreto y al mismo pueden acudir las personas más allegadas al paciente. La preparación del lugar es importante, porque el nivel de mística contribuye ya a la sugestión que el paciente requiere para su sanación.


Una vez la ofrenda ha sido cremada, el curandero habla con el paciente de manera afectuosa, le hace entender que todo estará bien y le dice al oído ahora tienes que regresar, mira que tus seres queridos esperan por ti u otras formas propias de cada localidad.


El paciente se acuesta sobre una estera, camilla o cama y entonces existen muchos métodos para la ceremonia. El incienso, las velas y perfumes naturales deben estar presentes. Una es frotar todo su cuerpo con ramilletes de flores o de plantas escogidas mientras se dice, sea en castellano o en la lengua local regresa Luis, regresa que los tuyos te esperan.


Después de la frotación con el ramillete de flores o hierbas, algunos pueblos utilizan el huevo de gallina para hacer una nueva frotación, en la idea que el huevo recoge del cuerpo las malas energías. Estos elementos utilizados en el ritual deben ser regresados a la Madre Naturaleza.


En otros métodos están los baños con plantas medicinales y en casos extremos, se puede utilizar plantas psicotrópicas como el yagé, el yopo y muchas otras que sean de buen conocimiento de los curanderos y taitas.

 
 
 

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